Estos días de julio la casa no se enfría ni de noche. Subes la persiana a primera hora, la bajas antes de las diez y, aun así, el salón se queda con el calor dentro, como si lo guardara para la tarde. Al final acabas cambiando de habitación buscando la que menos apriete. Y no hay ninguna.
Estas semanas hemos estado montando aires en casas de la comarca y hemos ido haciendo fotos de unas cuantas. Son instalaciones nuestras, no imágenes de folleto, y merece la pena enseñarlas: se ve cómo queda esto en una casa de aquí y, sobre todo, se entiende lo que hay debajo de la foto bonita.
Casas de aquí, no fotos de folleto
Lo primero que se nota al ponerlas juntas es que aquí no hay dos casas iguales. En esta, el salón tiene las vigas de madera a la vista, de esas que en una casa de campo de la zona no se tocan porque son media personalidad de la casa. Ahí lo que buscamos es que la unidad interior quede en un paño limpio, que el aire barra la estancia a lo largo y que el recorrido hasta el exterior sea lo más corto posible.

En una casa de pueblo el planteamiento cambia. La unidad exterior va anclada a la fachada, a la calle, y ahí pesan otras cosas: que la máquina tenga aire libre por delante, que se pueda llegar a ella el día que haya que limpiarla o revisarla, y por dónde baja el tubo para que la fachada quede lo más limpia posible.

Nada de esto se decide por teléfono. Por eso vamos antes a verlo: presupuesto a domicilio, gratis y sin compromiso, mirando dónde va cada unidad y por dónde pasa la tubería, para dar un precio cerrado y sin sorpresas después.
Lo que no se ve en la foto de después
Cuando la instalación está acabada, todas las fotos se parecen: un equipo blanco en la pared y una casa fresca. El trabajo de verdad está en lo de en medio, que dura unas horas y casi nunca se ve.

Ahí está la tubería de cobre con el soplete, el aislamiento bien puesto en todo el recorrido y el desagüe del condensado con su pendiente, para que el agua salga por donde tiene que salir. Y antes de abrir el gas, el vacío de la instalación y la carga ajustada a la tubería que ha llevado esa casa, no a la que trae el equipo de fábrica.
Esas horas son las que hacen que el equipo trabaje como debe. Por eso la instalación la hacemos con furgón propio y con nuestro técnico con carné RITE, sin subcontratas de por medio. Dicho en corto: el que suelda es el mismo que luego responde.
Y sin dejar la casa patas arriba. Entra el técnico, monta, prueba el equipo, recoge y se va.
Un split, dos, o los que pida la casa
En otra de las fotos hay tres unidades exteriores compartiendo el mismo patio, el del zócalo de piedra. Cuando hay varias, además de sujetarlas bien, hay que repartirlas: separación entre ellas, soportes ordenados y recorridos que no se crucen por la pared. Queda mejor a la vista y se trabaja mucho mejor el día que haya que tocar algo.

Montamos splits de pared, multisplit cuando hay que refrescar varias habitaciones y equipos de consola suelo-techo para las estancias donde arriba no hay sitio. También sustituimos equipos antiguos. Y trabajamos cualquier marca, de Mitsubishi Electric, Daikin o Fujitsu a Samsung, LG, Beko, Orbegozo o Infiniton, así que la conversación empieza por lo que pide tu casa, no por una marca concreta.
Y cuando ya está puesto, ¿quién vuelve?
Esta es la pregunta que de verdad importa, y no siempre se hace en voz alta: a quién se llama en octubre si algo no va bien.
En nuestro caso la respuesta es la más aburrida y la más tranquila: volvemos nosotros. Somos una empresa de Albox desde 1923, cuarta generación de la misma familia, con tienda física —con cita previa— y una dirección a la que se puede ir andando. Los equipos llevan garantía oficial de 3 años porque somos distribuidor oficial, y el montaje lo firman nuestros propios instaladores. No hay un intermediario al que echarle la culpa: se llama aquí y contestamos nosotros.
Trabajamos una zona acotada a propósito —Valle del Almanzora, Los Vélez y el Levante almeriense—, porque es la que podemos atender bien el día del montaje y el año siguiente. El que lleva aquí toda la vida y el que llegó hace poco preguntan exactamente lo mismo, y la respuesta es la misma para los dos: atendemos en español y en inglés, sin más ceremonia. En la página de zona de Albox o en la de Arboleas está cómo trabajamos en cada pueblo.
Lo que no vamos a prometerte es un plazo cerrado por escrito en un blog: la disponibilidad depende del calendario de cada semana. Lo que sí es real es que eliges el día y la franja preferente que mejor te venga, mañana o tarde, y te confirmamos el día en menos de 24 horas.
Si tu casa se parece a alguna de estas
Antes de nada, dedica dos minutos a la potencia. Un equipo corto de frigorías no enfría por muy bueno que sea, y uno pasado gasta más de lo que debería; con los metros y la orientación de la estancia lo tienes en un momento.
Así que si te ha sonado tu casa en alguna de estas fotos, calcula tus frigorías, echa un ojo a los aires acondicionados en HiperOcio y, cuando lo tengas claro, reserva tu instalación: vamos a tu casa, la vemos y te damos presupuesto sin compromiso. Si te encaja, aquí estamos.